 El calzado La elección de un determinado tipo de calzado depende del tipo de caminata que uno va a efectuar. Si se trata de una excursión pedestre, opte por calzado con suela flexible, pero gruesa para no notar los guijarros. La calidad de la goma es importante (el vibram ha demostrado su excelencia). Seleccione un modelo de caña alta, ligero y flexible. Contra el sol Las gafas de sol son tan indispensables como una gorra o una boina. Tampoco olvide la crema solar para los labios y la cara. Contra la lluvia En la montaña el tiempo cambia en pocos minutos, por lo que siempre hay que llevar en la mochila un impermeable para protegerse de la lluvia. Un gran poncho que cubra también la mochila y que llegue a media pantorrilla está bien adaptado a la marcha; lo ideal es una cazadora en goretex. La mochila Lo más adecuado es llevar una mochila en nailón de 50 o 60 litros de cabida y con una armadura flexible. Suelen ser prácticas las mochilas con 2 compartimientos y con acceso desde el exterior. Además, la carga, comida inclusive, no ha de rebasar los 8 kg. El botiquín No existe un botiquín ideal. Nosotros aconsejamos llevar: algodón hidrófilo, gasa, vendas, rollo de esparadrapo para heridas y para evitar las ampollas, imperdibles, tijeras o hojas de afeitar, un antiséptico (desinfectante), un antálgico para calmar el dolor (paracetamol, aspirina), un anti-inflamatorio para magulladuras y esguinces, una crema para calmar las quemaduras, un colirio para los ojos. En cuanto a las picaduras de víboras, lo más prudente es que un tercero avise a los equipos de socorro: si no hay nadie más, ir con calma al refugio más cercano y avisar al guardia. Eviten los botiquines ya listos para el uso porque la caja misma ya pesa 1 kg. Los refugios y los albergues de etapa tienen botiquines más completos. |